Mirlos henchidos de orgullo, de sacrificio
de previsión: palabras de nuestro asombro
al concebir sus nidos;
sólo vital instigación, lejano instinto
desprovisto de madre
Las diferencias siempre son retrospectivas.
Nosotros
los que construyen
los que destruyen
los que vuelven a construir
con la perdurable fe del poeta
nosotros observados
por el superior ojo del águila
nosotros observados somos mirlos.
sábado, abril 15, 2006
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